martes, 5 de octubre de 2010 | By: Mucuinka

7 pecados

¿Cuál es tu mayor pecado?

A diario nos paseamos entre el bien y el mal, sin ser conscientes siquiera de esta situación. Pocas veces nos detenemos a pensar en cuanto bien o mal hemos hecho o producido en un solo día de nuestras vidas, y claro por qué tendríamos que detenernos a hacer esto si a fin de cuentas nadie se para en medio de la calle a decir abiertamente:
-¡mírenme soy puta y he tenido 101 amantes en vida! ¿Quién haría eso? Pues nadie, porque todos sabemos que quien haga eso en un acto de pregúntame si me importa y honestidad consigo misma y con el resto del mundo sería juzgada como loca, meretriz, depravada y pare usted de contar. También porque a nadie realmente le importa cuántos pecados o qué pecados cometemos a diario a no ser claro que nos enteremos de los pecados de la vecina y ahí hagamos uso de algo que también debería ser considerado pecado “el chisme”.
No me creo ni virtuosa ni experta en esto de los 7 pecados, confieso que cuando me planteé escribir sobre esto creí sería sencillo por aquello que tengo experiencia en esto de pecar, pues he pasado por todos esos pecados deteniéndome sádicamente y tozudamente en algunos por aquello de estar segura que tenía plena satisfacción o insatisfacción del pecado en cuestión para luego vencerlo o darme por vencida ante él.
 Lo cierto es que en mi esto de los pecados ha sido por etapas, siendo estas:

  1. La Soberbia: al morir mi abuela me ganó la soberbia pues le declaré la guerra a Dios por lo que considere su error. Llevarse a mi abuela, ¡Qué atrevido! ¿Quién se cree para robarme a alguien que amaba y amo tanto? ¿Por qué tenía que morir un ser que vivía según sus preceptos? ¿No era suficiente ser bueno para estar entre los vivos y ser feliz?
    2. La Acidia (Pereza): creo que la estoy viviendo peligrosamente ahora debido a mi escasa actividad y la falta de estrés del día a día de una sala de redacción.
    3. La Lujuria: la viví en dos períodos de mi vida cuándo quise conocer los extremos a lo ya conocido, no llegue a prostituirme ni estar con varios chicos al mismo tiempo pero si tenía relaciones cortas que no pasaban de tres meses. (No con todos fui a la cama pues me cuesta imaginarme que alguien me toque si no lo merece, sino ha mostrado amor y respeto por mí).
    4. La Avaricia: El crimen de la avaricia no lo constituyen las riquezas o su posesión, sino el apego inmoderado a ellas; “esa pasión ardiente de adquirir o conservar lo que se posee, que no se detiene ante los medios injustos; esa economía sórdida que guarda los tesoros sin hacer uso de ellos aun para las causas más legítimas; lo viví desde los 15 años cuando comencé a trabajar hasta los 20 cuando conocí a mi esposo y me enseñó a compartir. Antes acumulaba zapatos, bolsos, jeans ( tenía una pasión por los jeans y de paso trabajaba en un almacén que traía modelos de moda, estaba hecha!)  
    5. La Gula: Creo que es mi mayor pecado, el que me cuesta dominar por cuanto de paso me gusta cocinar. Me cuesta cerrar la boca. Pero sé puedo y debo dominar este pecado, pero comienzo el lunes, hoy probaré una nueva receta.
    6. La Ira: No soy vengativa pero si tengo un humor del diablo y cuando me enojo no me mido, me vale quien tenga al frente y me lo llevo por los cachos mandando el diablo al infierno y el infierno al diablo. (Mi endocrino dice que es hormonal, yo espero sea así, pues no me agrada la idea de herir a nadie.)

    7. La Envidia: Esto lo siento muy recientemente con mucha fuerza cuando veo señoras con bebes y pienso que lo más probable es que yo no tendré un nuevo bebe. De verdad que este pecado es un sentimiento muy devastador para con quien lo siente pues te hace sentir miserable.
Hablar de pecado no es sencillo y más si lo deseas concebir no sólo desde tu interior sino también desde el análisis de otros pecadores, porque nadie de pecar se salva pero si pocos logran sumar virtudes. Por lo antes señalado esta semana será la semana del pecado para esta Mukuinca.

0 comentarios:

Publicar un comentario