miércoles, 6 de octubre de 2010 | By: Mucuinka

Ayúdanos Freud

¿Pecar o no Pecar?

«El psicoanálisis confirma lo que suelen decir las personas piadosas: que todos nosotros somos pobres pecadores», escribe Freud; el cual en otro lugar, como veremos, habla de buen grado de "pecado original" y de "sentimiento de culpa". Pero el pecado original de que habla Freud y su sentimiento de culpa son algo profundamente distinto del pecado original que enseña la Iglesia y del remordimiento que sigue a un pecado cometido deliberadamente: "el psicoanálisis -afirma P. Gemelli- ha confundido groseramente el sentido patológico de culpa con el conocimiento de un deber violado o no cumplido" [cfr. GEMELLI, La psicanalisi, oggi, pág. 93). De Jung, cfr. también Psicologia e religione, Milán, 1948].

Freud ha llegado a la noción del "pecado original" y del sentimiento de culpa gracias a sus estudios sobre la psicología de la religión. Los inició en 1907 con el descubrimiento -así dice él- de una sorprendente analogía entre los actos obsesivos y los mitos religiosos. Sin darse cuenta todavía de las relaciones más profundas que existen entre estos dos fenómenos, define la neurosis obsesiva como la caricatura de una religión personal y la religión como una neurosis obsesiva universal. Recogiendo algunas observaciones de Jung sobre las grandes analogías existentes entre las producciones mentales de los neuróticos y las de los primitivos y teniendo presente los trabajos literarios de Frazer (Totemismo y exogamia. El ramo de oro) y la obra La religión de los semitas, de Robertson Smith, Freud llega a una formulación más completa de su doctrina, que expone, en una serie de tres artículos, en la revista psicoanalítica dirigida por él, "Imago", reunidos después en 1913 en una monografía cuyo título es Totem y tabú.

De lo anterior deduzco que por naturaleza peco y por naturaleza me juzgan y para frenarme desde mi conciencia la religión me lo recrimina, subraya y recuerda en cada sermón cuando por fin olvido la tentación de volver a pecar y entonces caigo en el dilema de ¿pecar o no pecar? 

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