jueves, 7 de octubre de 2010 | By: Mucuinka

Pecados sociales

A mi juicio más claro que la iglesia

Pisando ya en el presente y en el ahora, la iglesia en el 2008 sumó más pecados a la lista de los que ya cargábamos a nuestras espaldas. Para que el lumbago se incremente sentenció como pecados sociales los siguientes:
1. Las violaciones bioéticas, como la anticoncepción.
2. Los experimentos moralmente dudosos, como la investigación en células madre.
3. La drogadicción.
4. Contaminar el medio ambiente. 
5. Contribuir a ampliar la brecha entre los ricos y los pobres. 
6. La riqueza excesiva. 
7. Generar pobreza. 

A mi humilde reflexión y quizás un tanto por conveniencia, concuerdo con la iglesia que todo cuanto perjudique “realmente” al hombre es negativo, pero no lo considero pecado sino crimen. En este sentido, creo que los aspectos más condenables de lo citado por la iglesia como pecado son: El contaminar el medio ambiente, contribuir a ampliar la brecha entre los ricos y los pobres, la riqueza excesiva y generar pobreza.

En lo concerniente al ambiente sin ser una experta o acudir a un especialista, puedo afirmar con desconsuelo que el ecosistema cada día está más deteriorado como consecuencia de nuestra irresponsabilidad ante el uso del mismo. Ciertamente la contaminación ambiental, es uno de los mayores pecados o crímenes que hemos cometido contra nosotros mismos a través de la producción sin control o tratamiento adecuado de los desechos sólidos domésticos, desechos sólidos de las industrias, exceso en el uso de fertilizantes y productos químicos, la tala, quema, sobreproducción del monóxido de carbono de nuestras movilidades y desagües de aguas negras que terminan en los ríos o mares, entre otros.
Pretender que los jefes de estado, empresarios y genios del mundo hagan la diferencia en cuanto al cambio que se debe dar para detener el deterioro ambiental además de ser una conducta cómoda, es un tanto ilusa, por cuanto la cooperación real de parte de quienes se creen dueños del mundo depende de sus intereses o la cantidad de bolsillos por llenar que tengan y sin duda, anteponer la calidad de vida de la mayoría por unos cuantos centavos en sus cuentas personales es un pecado. La diferencia la hacemos sumando conciencias al cuidado ambiental, los pequeños detalles suman pero como cuesta ponernos de acuerdo sin pretender llevarnos la medalla heroica.
El contribuir con el acrecentamiento de la brecha entre los ricos y los pobres, la riqueza excesiva y generar pobreza, además de un pecado me parecen una grosería de parte de quienes se pasan sus vidas acumulando bienes que muchas veces ni usan. Si bien todo individuo tiene derecho a proporcionarse comodidad, me parece absurdo como algunas personas hacen fiestas de caridad y otras peculiares reuniones donde la caridad es lo de menos y el derroche sobra de la mano de quienes precisamente hacen que la pobreza vaya en aumento. No digo que estoy de acuerdo con un Chávez y vamos expropiemos los bienes de los acaudalados porque eso sería también un crimen pero si concuerdo con el economista estadounidense Henry George que: “El estado ideal no es aquel en que cada uno tiene acceso a la misma cantidad de riqueza, sino en proporción a su contribución a la riqueza general” y de eso vemos poco en el mundo entero.

Sobre lo vinculado a las violaciones bioéticas, como la anticoncepción y los experimentos moralmente dudosos, como la investigación en células madre considero que la ciencia ha sido y será siempre tachada de inmoral, demoníaca y pare usted de contar pero de sus avances no he escuchado a ningún sacerdote negarse a ser tratado si de ello depende su vida, así que ustedes me dirán si los juicios y sentencias no dependen de quien se beneficia o perjudica con lo sometido a ello.

Se preguntaran porque no me expreso sobre la drogadicción, pues sencillo, creo que cada quien debe ser libre de decidir como se autodestruye. El prohibir las drogas lejos de abolir el vicio lo ha fortalecido y considero que es porque lo prohibido es más tentador. El problema insisto, no es prohibir sino hacer acto de conciencia sobre lo perjudicial que puede ser para nosotros mismos una aptitud, vicio o debilidad y concluyo esto citando los 7 pecados según Mahatma Gandhi para que ustedes hagan su propio juicio:

1. Riqueza sin trabajo,
2. Placer sin conciencia,
3. Conocimientos sin carácter,
4. Negocios sin moral,
5. Ciencia sin amor a la humanidad,
6. Religiosidad sin sacrificio,
7. Política sin principios.