lunes, 8 de noviembre de 2010 | By: Mucuinka

Doblemente guerrera, Florida Ruffin Ridley (Siglo XIX )

Josephine St. Pierre Ruffin  madre de Florida
Siglo XIX - Florida Ruffin Ridley nació en 1861 en Boston. Activista de los derechos civiles, ensayista, periodista y educadora afroamericana.

Siguiendo el ejemplo de sus padres Josephine St. Pierre Ruffin y George Ruffin, estudió y fue la segunda mujer de color en graduarse de profesora en las Escuelas Públicas de Boston. Trabajó junto a su madre y fue co-fundadora del Club de Mujeres de la Era, creado en 1894, para la defensa de los derechos de las mujeres negras y participó en la Liga de Servicios a la Comunidad.

Fue miembro de varios clubes mayormente de blancos, como el Club del Siglo XX en Nueva York. Gran activista de los derechos civiles y profesora, fue además ensayista y periodista: la mayor parte de sus escritos se basaban en las relaciones raciales en Nueva Inglaterra. Su interés en la historia, hizo que en 1920 fundara la Sociedad de los descendientes de los primeros negros de Nueva Inglaterra, con el fin de concientizar a la población por una mayor justicia social.

Fue miembro activo del movimiento por la igualdad del Sufragio, ya que por ser mujer y negra era considerada en el Sur, como ciudadano de segunda clase. Luchó por los derechos de los miembros de su raza.

Florida Ruffin Ridley falleció en 1943.

Eva, la madre de todas

Qué habría pasado si Eva hubiera sido anoréxica

Eva, según la Biblia, la primera mujer en la Tierra. Fue sacada de la costilla de Adán, el primer hombre. Aunque temerosa de Dios, fue curiosa (ingrediente básico de la inteligencia) y no acató la prohibición de no comer del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. 

Fue esta mujer quien quiso librarnos a todas sus descendientes de la ignorancia, proporcionarnos la posibilidad de alcanzar el verdadero conocimiento.

Se dejó tentar por la Serpiente, probó la fruta de ese árbol e indujo también a Adán. Dios en castigo de su desobediencia, los expulsó del Paraíso. Con asombro y desconcierto se encontraron en un mundo desconocido, pero al mismo tiempo eso le otorgó a ella y a Adán la opción de elegir y asumir la responsabilidad de todos sus actos. 

Sinceridad vaginal

A diferencia de otras,

Quién me puede juzgar

 mi vagina no sabe mentir

y por ello aunque lo deseara

 no logro dejar entrar

 a mis aposentos a cualquiera.


De quién es la culpa si
cuando estoy enamorada
mi vagina, que no sabe mentir
se abre como una rosa en primavera
y suda como baba de caracol
De quién es la culpa si
cuando no estoy enamorada
mi vagina se cierra como un cactus
y se vuelve seca y ríspida
como un desierto
no cabe duda es mi sinceridad vaginal.